La UE advierte de que el cambio climático podría acabar con la producción agrícola en Europa

Se prevé que la producción agrícola y ganadera disminuya e incluso tenga que ser abandonada en algunas partes de las regiones meridionales y mediterráneas de Europa debido al aumento de los impactos negativos del cambio climático, según una Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).

El estudio dice que la adaptación al cambio climático debe ser una prioridad absoluta para el sector agrícola de la Unión Europea si se quiere mejorar la resistencia a fenómenos extremos como sequías, olas de calor e inundaciones.

Durante la presentación del informe, el director ejecutivo de la AEMA, Hans Bruyninckx, dijo que los resultados eran alarmantes.

«Se están estableciendo nuevos récords en todo el mundo debido al cambio climático, y los efectos adversos de este cambio ya están afectando a la producción agrícola en Europa, especialmente en el sur», dijo.

«A pesar de algunos avances, es preciso hacer mucho más para que el propio sector, y especialmente a nivel de las explotaciones, se adapte, y las futuras políticas de la UE deben diseñarse de manera que faciliten y aceleren la transición en este sector».

La historia de las dos Europas
Según la agencia, los impactos climáticos han conducido a cosechas más pobres y costes de producción más elevados, lo que ha afectado al precio, la cantidad y la calidad de los productos de piscifactoría en algunas partes de Europa.

Si bien se prevé que el cambio climático mejorará las condiciones para el cultivo en algunas partes de Europa septentrional, en el caso de la productividad de los cultivos en Europa meridional ocurre lo contrario.

Según las proyecciones que utilizan un escenario de emisiones de gama alta, se prevé que los rendimientos de los cultivos no regados, como el trigo, el maíz y la remolacha azucarera, disminuyan en el sur de Europa hasta un 50 % para 2050. Esto podría dar lugar a un descenso sustancial de la renta agraria de aquí a 2050, con grandes variaciones regionales.

En una situación similar, se prevé que los valores de las tierras agrícolas disminuyan en partes del sur de Europa en más de un 80 % para 2100, lo que podría dar lugar al abandono de tierras. Los patrones comerciales también se ven afectados, lo que a su vez afecta a los ingresos agrícolas.

Aunque la seguridad alimentaria no está amenazada en la UE, el aumento de la demanda de alimentos en todo el mundo podría ejercer presión sobre los precios de los alimentos en las próximas décadas, según el informe.